lunes, 17 de octubre de 2016

Comidas típicas 1814

Las comidas típicas de la independencia se han vuelto una tradición argentina, porque no hay nada más argentino que celebrar a la patria con nuestros platos tradicionales. Las comidas que se preparaban en aquella época eran guisos, carnes, estofados y sopas, y te vamos a contar sobre las más típicas en aquella época y que hoy siguen siendo parte de nuestra cultura.
Las más típicas las empanadas, el locro, los guisos, la carbonada, el chipá y la humita.

Las comidas mencionadas anteriormente se comían en todo el país, pero durante la gesta Sanmartiniana los granaderos comían bastante guiso y sopa para fortalecerse y estar siempre preparados y bien alimentados.

Economía

Desde 1810, el “librecambio” impuesto por los intereses porteños había perjudicado la actividad vitivinícola cuyana al abrir a la competencia extranjera el principal mercado de los vinos mendocinos y los aguardientes sanjuaninos. Para compensar esa pérdida, el tradicional mercado chileno, abierto al ingreso de ganado en pie, harinas y frutas secas, entre otros productos, había cobrado nuevo impulso. Buena parte de los recursos fiscales de Cuyo provenían ahora del comercio trasandino. Pero con la caída de Chile en manos del enemigo, también esa fuente de ingresos se cerró, y San Martín se vio obligado a adoptar una “economía de guerra”, para obtener recursos de donde pudiera  y reducir los gastos al mínimo indispensable.

Para llevarla adelante emprendió una política que significaba movilizar y unir a la población. En 1814, ante la falta de fondos para cubrir los gastos, tomó decisiones que dejaron en claro a los cuyanos cuáles eran las prioridades de su nuevo gobernador. Debía remitir a Buenos Aires lo recaudado por un “derecho extraordinario de guerra”, establecido por el gobierno central que gravaba los productos cuyanos con el supuesto fin, según se establecía en los papeles, de comprar mulas para el Ejército del Norte. También tenía que mandar a Córdoba, sede del obispado del que seguía dependiendo Cuyo, el diezmo eclesiástico. San Martín decidió hacerse de esos fondos para aplicarlos a los gastos de Cuyo. Estas medidas de emergencia, que le permitieron pagar las cuentas pendientes y cerrar ese difícil año sin imponer más sacrificios a los cuyanos.

El objetivo de San Martín

San Martín empezó su gobierno en Mendoza para pasar por Chile y liberarlo. Se ha dicho muchas veces que fue gracias a las joyas donadas por las damas de la alta sociedad mendocina. Esto no fue así. El total de lo obtenido por las joyas que ya no usaban las damas ricas de Mendoza fueron 216 pesos, lo que apenas alcanzaba por aquel entonces para comprar unas 50 mulas. El ejército pudo armarse gracias al sacrificio del pueblo cuyano que donó ropas, ollas, mulas, armas, alimentos y hasta sus sueldos para poder formar el ejército libertador. 

El ejército de los Andes partió de Mendoza el 12 de enero de 1817 y llegó a Chile el 5 de febrero. A lo largo de esos 25 días, 5.400 hombres, atravesaron las montañas más altas de América con una temperatura que oscilaba entre los 30 grados durante el día y 10 bajo cero durante la noche. Durante muchos tramos San Martín debió ser trasladado en camilla debido a los terribles dolores provocados por la úlcera.